PERO SI SERÁN BOLUDOS - 11/07/2005

Que digo cuando digo....

Mis años de transcurso por esta extraña sociedad me han llevado a descifrar que la gran masa de lo que solían llamarse individuos puede dividirse en dos grandes grupos: hombres y mujeres. Y si se quisiera hurgar un poco más profundo tal vez podríamos catalogarlos en gente que la pasa bien y el resto...

Con censura previa de mi editor (sí, de ESTE editor) voy a intentar referirme a ese, el otro grupo, al que nos gusta llamar sexo débil: los hombres. Sin ánimo de ofender (todas sabemos que no podemos vivir sin ustedes, al menos no queremos intentarlo) tienen que saberlo: todo el mundo los considera el sexo débil. Después de todo se emocionan con una Ferrari, se calientan con par de tetas, le temen al tamaño de su amiguito, a la incipiente pelada y una simple jeringa demuestra la total bajeza como sexo.

Al punto. Haciendo un profundo análisis femenino de ese sexo opuesto, llegué a la triste y lamentable conclusión de que es mi deber, como miembro del sexo superior, hacerles saber que muchas veces se comportan como boludos. Sí. Ustedes, hombres, más allá del condicionante de su anatomía, pueden convertirse en boludos en solo cuestión de segundos. Como buena investigadora voy a dar a conocer el poder de las fuentes en mi haber.

Primero y principal: las mujeres no somos tontas, la simulada tontera es una de las armas más fuertes que poseemos. Sabemos que les encanta sentirse superiores y detrás del ego de semejante tamaño les es imposible ver que nosotras con un simple puchero y un fingido “no puedo” logramos que ustedes hagan todo el trabajo que nosotras nos negamos a hacer. Es verdad que un gran porcentaje de mujeres no entendemos de tecnología, me incluyo. Pero ¿para qué necesitamos aprender si siempre vamos a tener un “no entiendo” y un amigo como recursos?

Segundo (y siguiendo con la misma línea de pensamiento): si tienen sexo casual con una mujer (valga aclarar que con una mujer... la premisa no responde a animales u otros seres vivos) no se debe al poder de su chamullo barato sino a que ella tenía ganas o NECESIDAD de sexo. En este caso, todos (hombres y mujeres) estamos de acuerdo en que la mujer es la que decide prácticamente todo (cómo, cuándo, dónde y con quién). Pero es algo sorprendente lo boludos que quedan los hombres cuando se jactan de cómo lograron que la susodicha dijera que sí. Hombres: la mujer había dicho que sí mucho antes de que ustedes se acercaran a hablarles. Cuando encaran diciendo “no va a pasar nada que vos no quieras que pase” no se equivocan. Es entonces cuando nosotras creemos que cabe la posibilidad de que en un pasado, muy pasado, hayan sido un sexo inteligente. Seriamente hablando ¿creían que eran ustedes los que decidían?

Tercero: siendo tan grosos, un sexo con tantas ventajas, tan piolas y sobre todo tan inteligentes, me sorprende que lo único que les achique el ego sea una cuestión de medidas (no me refiero a la distancia existente entre la frente y la pelada exactamente, aunque sí hay un pelado de por medio). Es inentendible cómo se preocupan por una porción de su cuerpo que ni en el mejor de los casos llega a ser un 10% de esa máquina de matar mujeres que se creen que son. Una aclaración para que no se queden preocupados: a nosotras sí nos importa el tamaño, pero más nos interesa el diámetro.

Tercero bis: muchachos, aunque parezcamos tontas, sabemos perfectamente cuántos son 20 centímetros . Y aunque la vista nos falle, el tacto no.

Cuarto: a pesar de tener una noción básica de metafísica y antropología, y a pesar de saber que el hombre es una raza superior dentro del conjunto de seres vivos, los hombres se sienten felices de ser considerados animalitos. Tan a gusto se sienten que ellos también aceptan sus limitaciones de animal. ¿Son boludos o qué? Ven un par de tetas y piensan en sexo, ven un auto y piensan “qué bueno estaría tener sexo en el asiento de atrás”; va a una playa, miran el paisaje y piensan “qué bueno venir con una mina, ver la puesta de sol y tener sexo... o mejor: tener sexo en el mar”. Se despiertan pensando en sexo, pasan el día pensando en sexo, y para variar un poco, se van a dormir pensando en sexo. Generosa soy al decir que piensan.

Quinto y último: los hombres ya no piensan en términos de sexo, como si al diccionario le faltaran palabras y al idioma expresiones, los hombres hablan de (falta agregar unas expresiones)... Hoy el hombre más cotizado entre los miembros de su mismo sexo (débil, dicho sea de paso) es aquel que pueda desarrollar más sinónimos y expresiones para llamar lo que nuestros padres ingenuamente llamaban “hacer el amor”.

Los queremos, los amamos y lamentablemente los necesitamos. Demás estaría decir que los respetamos. De vez en cuando hasta los admiramos: siendo tan boludos es sorprendente que se quieran tanto. Díganme si no parezco una mujer despechada y en contra de la población masculina.

Cuando digo:

1  “Te quiero como amigo”

2  “La verdad es que yo te aprecio, pero...”

3  “Como no estoy bien conmigo no puedo estar bien con los demás”

4  “Estamos yendo demasiado rápido, y no, no hay nada que puedas hacer para desacelerarlas”

5  “Realmente no te merezco”

6  “Necesito tener más tiempo para estar con mis amigos”

7  “Estoy confundida”

8  “No te quiero como creía”

9  “Sos como un hermano para mí” (ni en pedo incestuosa la relación)

10  “Está bien, el viernes voy a comer a tu casa”

11  “El sábado no puedo, tengo partido” (a las 12 y la invitación es para la ncohe)

12  “Te quiero”

Digo:

1  “Le tengo ganas a tu amigo” (a quien me presentaron más tarde y ahora estoy varada en una relación que no quiero con el amigo feo)

2  “Sos un denso y me sofocás, lo cual no implica que no te quiera, solo que te quiero lejos”

3  “Me estás complicando la vida” (y eso que yo creí tener problemas)

4  “Me sofocaste” (deberías haber entendido después de la 3ra vez que te dijeron que me estaba bañando en un mismo día. Soy pulcra pero no tanto)

5  “No sé cómo sacarte de encima y de esta manera al menso la culpa es tuya y no lo podés remediar” (eso implica que no nos vamos a arreglar JAMAS)

6  “Flaca me estás ahogando y ya me cansé, necesito una mina nueva” (sobre todo porque mis amigos no te bancan.)

7  “Se me cruzó un flaco nuevo y flasheé”

8  “En realidad nunca te quise, estaba calienta y vos estabas a mano” (y como siempre todo se me fue de las manos)

9  “Matate, los sentimientos de hermandad implican un no me calentás un pelo y esas situaciones no tienen marcha atrás, etc.

10  “....” (nunca se te ocurrió con qué mentirle, después de todo no hay partido los viernes a la noche) (conocer a los suegros es un paso crucial, un paso más y estás en el altar flaco... despertate de este mal sueño)

11  “Léase: después asado, después birras, después, pedo, joda, fiesta y NO, no estás invitada” sobre entendido que el domingo va a dormir la resaca de la noche anterior.

12  Mujer: sos el padre de mis hijos. Hombre: te quiero... coger.

 

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